23 de enero de 2018

Obituario






Últimas Instrucciones
Estos no son coqueteos imbéciles
háganme el favor de Velarme Como Es Debido
dáse por entendido Que en la reina
al aire libre —detrás del garage
bajo techo no andan los velorios
Cuidadito CON velarme en el salón De honor De la universidad
o en la Caza del Ezcritor
de esto no cabe la menor duda
malditos sean si me velan ahí
mucho cuidado con velarme ahí
Ahora bien —ahora mal— ahora
vélenme con los siguientes objetos:
un par de zapatos de fútbol
una bacinica floreada
mis gafas negras para manejar
un ejemplar de la Sagrada Biblia
Gloria al paDre
————– gloria al hijo
————————– gloria al e. s.
vélenme con el Gato Dominó.
la voluntad del muerto que se cumpla
Terminado el velorio
quedan en LIberTad de acciÓn
ríanse —lloren— hagan lo que quieran
eso sí que cuando choquen con una pizarra
guarden un mínimo de compostura:
en ese hueco negro vivo yo.
Nicolás Parra


Las malas lenguas




«Por el escaparate sé cómo es una librería».

Visto y oído a un flâneur

Callejero

La escafandra (Diarios, 1998-2000), José Carlos Llop

[el trapero]


Las voces y los ecos




[el trapero]

Los Ultramarinos


                                                                                                                                                          Foto / Eloy Rubio Carro

En el 2017 los Ultramarinos, esos perros románticos que yo me empeño en comparar, románticamente también, con los shandys de Vila-Matas, me dijeron que soñara... ¡Y lo hice! y seguiré haciéndolo porque he soñado que no volvía a dormir para no dejar de soñar(me). Magalí Labarta