20 de abril de 2017

Literatura de género



Durante las últimas décadas, Luis Alberto de Cuenca ha colaborado asiduamente como columnista y crítico literario del diario ABC. Juramentado contra el aburrimiento, sus gustos literarios saltan del clasicismo a lo popular: Homero y Virgilio caminan de la mano del Príncipe Valiente y Shakespeare acude del brazo de Tarzán a ver la última película de Quentin Tarantino. Esa pasión por lo que otros han dado despectivamente en denominar literatura «de género» caracteriza una visión del mundo moderna y divertida, donde se invita al lector a recorrer las sendas que han fascinado previamente al autor.

[El Replicante D]

Libros y tradición




[el cuervo]

Fiel al viento




[el cuervo]

19 de abril de 2017

Luces de Gálibo





JB, coleccionista de fotolibros, ya tiene el suyo

[el trapero]


Como si no murieras





«Desdeñaba el realismo por poco real». Borges (Resumido)
B.M.

Aquí todo es mejor




Cada uno de los cuentos de esta colección sobria y extrañamente conmovedora llega ahí donde más duele. Guiados por malentendidos y espejismos, los personajes de Justin Taylor no tardan en llegar a un callejón sin salida desde el que enfrentarse a la realidad. Aquí todo es mejor es un viaje al corazón de la juventud contemporánea; una juventud que ha sido alargada y que se encuentra desolada, perdida y sin afecto, atrapada en una eterna búsqueda de sentido.

Detallistas y profundos, fugaces pero implacables, los cuentos de Justin Taylor han sido comparados en importancia con los de Raymond Carver.

[El Replicante D]


16 de abril de 2017

Ultramarine, 1986








 
Primeras páginas del poemario de Raymond Carver titulado "Ultramarina" incluido en la edición bilingüe de su poesía, Todos nosotros. Bartleby Editores. 

[Mario Ramone]


La sombra persigue a la luz




[Eloy Rubio Carro]

15 de abril de 2017

ULTRAMARINOSOUND (Casete Records)




Foto de David García Casado


Manual de Ultramarinos da un paso más en su camino hacia la gloria,ya que la fama no le interesa, creando el sello discográfico vintage Casete Records. 

[ M. Ramone productor]



El librero de cabecera

A leo, Librero de Galatea, que nos recomienda los libros que el polaco compra.
¡Felicidades por esos 20 años con el plumero en la mano! 

Una cosa es vender libros y otra ser librero. Para ejercer este oficio hace falta ser un buen lector, tener amplitud de miras y un profundo conocimiento del alma humana. Los editores saben la importancia del librero profesional y desde hace algún tiempo, cuando hacen un lanzamiento, suelen reunir a un puñado de ellos con el autor, para que les comente su obra. Sin la complicidad del librero es difícil que un libro triunfe, con su connivencia resulta más fácil. Todo lector que se precie se deja aconsejar, por más que devore los suplementos de libros de los diarios o las revistas culturales. No tener un librero de cabecera supone correr el riesgo de administrarse un producto tóxico o simplemente prescindible. El buen librero no es un crítico sagaz, ni un profesor de literatura. Es aquel profesional con una sólida base cultural y suficiente don de gentes que sabe escuchar antes de dar un consejo.
De tanto andar entre libros, se han convertido en personajes literarios: como Gustavo Barceló, experto en libros raros, de La sombra del viento (Carlos Ruiz Zafón); Harry Brightman, de Brooklyn Follies (Paul Auster), que almacenaba olvidados éxitos de librería, o Sultan Kahn, de El librero de Kabul (Asne Seierstad), que veía como iba cambiando su vida por las distintas invasiones del país, o Karin, de No me olvido (Mr. Griffin), que coleccionaba cartas de escritores de Provincia. Incluso el cine los ha reivindicado. Es el caso de Woody Allen, Tom Hanks o Hugh Grant, que interpretaron a libreros en filmes tan conocidos como Aprendiz de gigoló, Tienes un e-mail o Notting Hill.
Markus Dohle, consejero delegado de Penguin Random House, estuvo este Sant Jordi en Barcelona y mostró su preocupación porque hoy el 50% de sus libros se compran a través de internet. Los libros hay que hojearlos, tocarlos, fisgonear en sus páginas antes de adquirirlos, escuchando el sabio consejo de los libreros. “Vendedores de almas”, llamó a los libreros el escritor italiano Romano Montroni. Y las almas no circulan por la red. De momento.
Márius Carol. (La Vanguardia)

London






Queridos amigos ultramarinos os agradezco la publicación de mi cuento Genarín en vuestro blog. Ahora me encuentro en London disfrutando del premio del concurso Pilas Tudor. Os mando alguna foto que tal vez os pueda interesar. M. A. R.

echarse al monte


Foto de Mara, que no quiere volver a la ciudad

[el trapero, perdido en un pueblo de la maragatería]