Hoy me acuerdo de que Leo, el librero de Galatea, me recomendó Una cierta edad, de Marcos Ordóñez y un lugar para leerlo: Vila Châ, un pueblo perdido en la costa de Portugal. Siete años después vuelvo a leer este diario exquisito y afilado.
Larsen
Hoy me acuerdo de que Leo, el librero de Galatea, me recomendó Una cierta edad, de Marcos Ordóñez y un lugar para leerlo: Vila Châ, un pueblo perdido en la costa de Portugal. Siete años después vuelvo a leer este diario exquisito y afilado.
Larsen