El padre de Antònio Lobo le dijo que solo sería escritor cuando publicase un libro balzaquiano. Fado Alejandrino nos cuentan las ilusiones perdidas de cuatro excombatientes de la guerra de Mozambique que se han reunido en un burdel para hablar de los viejos tiempos. Las 626 páginas no me echan para atrás. Abandono toda esperanza.
Larsen

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