28 de enero de 2015

Larsen Resurrección




vuelvo a la vida después de unos días postrado en la cama con fiebre, sudores, escalofríos y tembleques (que no calambrinas). He sufrido extrañas alucinaciones como ver a Bonilla jugando al yoyo, o a Gromov persiguiéndome con la tibia del manco, o al Tío Quisquillas pidiéndome que le devuelva la cámara que le robé; he recibido llamadas desde Polonia y guasás de un maletilla y  un indiano. Sin fuerzas acababa siempre mecido por el sueño y los Remedios.

Gracias ultramarinos

(email del alucinado por el más allá)


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