9 de mayo de 2013

Insaciabilidad






INSACIABILIDAD

En sus memorias, y también en alguna de sus novelas, Baroja recuerda a un peculiar comprador de libros: los almacenaba, sin leerlos, en un cuarto ciego cuyo único acceso era una puerta con altillo, a modo de respiradero.
¡Mire que bellezas!, cuenta don Pío que le decía tal individuo, mostrándole sus adquisiciones, en octavo (sólo en este formato) y por supuesto intonsas. 
Una vez, debido a la masa crítica acumulada en el tabuco, alguna estantería o rimero de libros venció, condenando la puerta, que quedó infranqueable debido al peso desde el interior. 
Desde entonces el bibliómano, que seguía comprando libros sistemáticamente, los lanzaba dentro del cuartucho por el altillo de la puerta, donde se desparramaban formando montones que la bloqueaban cada vez más.

***************

Adjunta, una foto de Fernando Gutiérrez Montesinos, de la serie Archivos Privados.



[Gromov]



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.